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Androidealmando.com

Godaddy y su servicio técnico

 

 

Un poquito de AAM desde dentro.

Los que me seguís habitualmente sabréis que este blog es diferente. Ni mejor ni peor, simplemente diferente. Es un blog que en muchas ocasiones tiene aires de ser un diario donde diariamente escribo mis notas, locuras, pensamientos y demás. En parte es cierto, y es lo que busco. Por otro quiero transmitir mi experiencia o sabiduría sobre algunas cosas, pocas, pero algo seguro que sí. Y me gusta porque en mayor o menor medida, siempre os acerco un poquito de mí. Gustos, preferencias, de todo un poco.

Hoy aprovecho un artículo crítico que voy a hacer hacia la compañía que me suministra los servicios de Hosting para acercaros un poquito más de AAM. Venga, vamos al lío porque hoy vengo con las pilas cargadas y tengo ganas de dar un poco de caña. Como dije, Godaddy es la empresa que me suministra los servicios de lo que veis. Por un lado está el dominio, que sería el Androidealmando.com. Por otro está el Hosting que es donde almaceno todo lo que veis. Bien, ambos servicios los tengo con la misma compañía y hoy quiero verter una crítica hacia ellos.

 

Godaddy me ha decepcionado.

Llevo muchos años en Godaddy y el motivo es sencillo, siempre me han tratado correctamente. Es un sitio caro pero si responden…, pues porque cambiar. El problema es que últimamente no están respondiendo y hoy ha sido la gota que ha colmado el vaso. Una de las ventajas de los servicios con ellos es que tienes trato directo con agentes. Mediante un teléfono local, con lo cual, no son llamadas con cobros especiales.

Tampoco tenemos los cada vez más famosos tickets, donde abres una incidencia y esperas a que te la solucionen o llamen. Aquí es todo mucho más directo. Godaddy es una grande del sector. Creo recordar que en EEUU son los líderes y desde hace un tiempo se abrieron hueco en Europa comprando a la mayor empresa de hospedaje. El problema es que hoy me han tenido medio día el blog cogido con pinzas y la resolución ha sido nefasta.

 

Problema concreto.

Esta mañana la web estaba caída. He llamado y han empezado a hacer pruebas. Al cabo de un rato, la web ya no estaba caída, pero sí que lo estaba el sitio donde escribo todos los artículos, el panel de WordPress. Tengo un servicio administrado porque no me gusta nada tener que andar con cosas internas. No tengo tiempo, o mejor dicho, sí que lo tengo pero prefiero dedicarlo a escribir y no a romperme los cascos. Bien, tras varios intentos para intentar solucionar el problema de que no podía entrar en la web para escribir nuevos artículos, al mediodía han conseguido solucionarlo. El problema es que la solución ha llegado en parte porque yo he metido mano, cuando no debía porque para eso les pago, y que entre medias han pasado cosas sorprendentes, denunciables y que los deja con el culo al aire.

 

La sorprendente solución.

Yo no he podido acceder para poder restaurar nada. Podría hacerlo desde la propia Godaddy ya que me permite hacer una restauración de días anteriores. El problema es que no se solucionaba así. Era un problema interno de ellos. La solución ha llegado y se me ha confirmado por teléfono tras muchos minutos de pruebas y revisiones. Para mi sorpresa, cuando he entrado a ver que todo fuera bien, el blog no existía. Todo había desaparecido. No había ninguna entrada. Cinco años de trabajo a la basura. Por suerte existen las copias de seguridad.

Pues bien, me hacen la restauración y me dicen que ya está todo en orden. Miro y…. entradas desde febrero del 2017. ¿Dónde están mis entradas de los 13 meses anteriores? Ante mi sorpresa, desde el servicio técnico no sabían que decirme. Increíble, menuda profesionalidad. Al final, yo mismo he restaurado de nuevo al día anterior, y ante la sorpresa que seguía saliendo entradas de hace 13 meses, he caído en la cuenta. “Vaciar caché” y han aparecido. Con esto quiero decir que estoy pagando un servicio para evitar romperme los cascos y resulta que me los tengo que romper. Lamentable.

 

Un día de faena perdido.

Lo fuerte es que ante la aparición de artículos de hace 13 meses y la posible pérdida de todo lo anterior, su solución era “lo sentimos mucho, no sabemos que ha podido pasar”. Bien, pero mi año de trabajo donde está. Es absurdo, son como máquinas. No quieren saber más allá de lo que les interesa. No sienten ni padecen (como en cualquier otra gran empresa), pero lo lamentable es la falta de preparación o de interés en solucionar problemas que parecen tener. Al final todo ha quedado en mal menor. Se han perdido por el camino dos artículos de ayer que he podido recuperar gracias a mi ingenio. Bueno, para que lo vamos a negar, a mi ingenio y a Feedly que guarda los artículos y he podido hacer copia pega metiendo el mismo link y publicándolo.

 

Conclusión AAM sobre Godaddy y su servicio técnico.

No voy a volver a confiar en ellos. No puedo seguir haciéndolo cuando tienen lo más preciado que son mis artículos, mis pensamientos, mi tiempo, mi trabajo, y lo tienen mal administrado. No entiendo como teniendo copias diarias de todo, acabo perdiendo un día de trabajo. Tampoco como que un error interno acaba dejando mi blog a cero hasta que doy alerta de ello. Por el camino, todos aquellos que esta mañana han entrado, habrán visto problemas. Y muchos de los que no tienen miramientos o paciencia, no vuelven.

A mí me han quitado un día de trabajo y medio día de visitas que no voy a recuperar. Muchas de ellas primeras visitas que viendo problemas, inestabilidad, cosas inconexas, acabarán por no volver. Godaddy ha gozado de mi confianza muchos años, pero creo que a partir de hoy, es un punto final. Cuando finalice nuestro contrato de un año que vence dentro de mucho, voy a cambiar de servidor. Bueno, quizás como soy catalán y ellos unos rastreros, me hagan una oferta irrechazable y me quede, como vienen haciendo los últimos años, que acabo pagando mucho menos por el servicio mediante la tan usada táctica de “no renuevo, me voy”.

 

Post conclusión.

Por concluir. No creo que el servicio sea malo. Simplemente que me ha tocado un mal asistente. En toda gran compañía todo va bien hasta que hay un problema. A partir de allí es cuando tienes que cruzar los dedos para que te toque un buen asistente. Lamentablemente cada vez quedan menos y tu problema puede quedar sin resolver, resolverse mal o peor. Pero vamos, que en todas pasa igual. No creo que las operadoras sean malas. Tendrán mayor o menos número de incidencias, pero al final, más o menos todas van igual. Cuando aparece un problema es lo mismo, rezar y tener suerte con el operador de turno. En principio tengo decidido irme, pero de aquí a diez meses…, por lo general no suelen dar problemas, así que veremos si se reduce mi enfado con los dos o tres últimos agentes que me han mal atendido.